sábado, 4 de octubre de 2008

Time to fly

Es la despedida, lo sabes ¿verdad? hacía unos días que el reloj lo venía anunciando. Como esas verdades que laten fuerte, pero que no quieres afrontar, porque son lo contrario a lo que quieres. A veces somos nosotros cotra el mundo, todo lleno de contratiempos y señales que te dicen que basta, que dejes de intentarlo porque no es así como debe ser. Así que aquí estoy, escribiendo punto y aparte de nuevo. Contigo dos veces. Y no más, dice mi corazón cansado. Espero llenarme de fiestas, amigos, risas, y quizás volver a encontrarte en alguna esquina, cuando los dos estemos de vuelta de todo, o de vuelta de nada, y nos contemos batallas. Quizás sea así como funciona siempre, y no de otra forma. Soy la que te espera, haciendo mi vida, soy en la que piensas en tu día a día. Volveremos a felicitarnos el año nuevo, a decirnos "¿cómo te va?" con cara de amigos que han conseguido no enfadarse después de todo, y seguir dando puntadas a esta amistad engañosa. Volveremos a vernos en los bares, a no saber lo que pasa por la mente del otro, a pensarnos en la distancia. A creer que olvidamos. Sigue con tus sueños. Yo perseguiré los míos.
Adiós, chico de las ensaladas.

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